¿Por qué, para qué, en qué se diferencian y cuando tengo que recurrir a cada uno de ellos?
El arte es una forma de expresión muy personal que nos ayuda a conocernos mejor a nosotros mismos y al mundo que nos rodea. A veces, el proceso de creación artística puede resultar solitario y aislado, y es en estos momentos en los que podemos beneficiarnos de la ayuda de un mentor, un coach o un psicólogo. Pero, ¿qué es exactamente cada una de estas figuras y cuándo debemos recurrir a ellas? A continuación, vamos a intentar diferenciar entre mentoría, coaching y psicología, para que sepas cuál es el servicio que mejor se adapta a tus necesidades en cada momento.
Hoy en día, pocos saben qué es un mentor. Te ponemos en situación: acabas de terminar tus estudios, acabas de salir del conservatorio o eres un músico autodidacta y te encuentras en el comienzo de tu carrera artística. Pero la realidad es que no sabes ni cómo ni por dónde empezar. Puede que lo que necesites sea un mentor.
¿Qué es un mentor?
Un mentor o mentora es un especialista en un campo o tema que ayuda a otra persona con menos experiencia y la guía para encaminarla en su carrera profesional. Le aporta confianza y debe ser siempre un referente positivo. Los buenos mentores entienden que tienen que comprometerse con las personas a las que tutelan, enseñarles, ser auténticos y velar por su bienestar. Suelen ser personas que destacan en su campo y que entienden que su experiencia y conocimientos pueden ser valiosos para otros.
Etimológicamente, la palabra «mentor» viene de un personaje del mismo nombre que aparece en la obra La odisea, de Homero. Mentor era un amigo de Ulises, el rey de Itaca que, tras la ausencia del rey por encontrarse luchando en la Guerra de Troya, es amigo y consejero de Telémaco, único hijo de Ulises. La palabra ha llegado hasta nuestros días para definir, según el DRAE, a un consejero, guía, maestro o padrino.
Un mentor artístico te enseñará lo que a él/ella le ha funcionado, que en realidad no tiene por qué ser lo que a ti te funcione, pero sí que te puede resultar muy útil.
Y aquí es donde entra en juego la figura del Coach.
¿Qué es un Coach?
Según su etimología, hace referencia a los carruajes de la época del siglo XVI que tenían la función de transportar personas de un lugar a otro. Y queen español puede traducirse como: ‘carruaje’, ‘autobús’, ‘vagón’, pero también ‘instructor’, ‘tutor privado’, ‘entrenador’, ‘preparador físico’.
Cómo profesión el Coaching Artístico es un proceso de entrenamiento y aprendizaje de las habilidades y capacidades que posee el artista para transformarlas en éxitos profesionales. Cómo base fomenta el Autoconocimiento personal del Artista para traducirlo en Objetivos claros, reales, concisos con los que conseguir mejor y mayores resultados, mayor efectividad, productividad y tener mejores habilidades sociales y de comunicación.
Fomenta el liderazgo y la responsabilidad de cada individuo como ser único e irrepetible, capaz de llegar a donde se proponga sin tener que seguir las fórmulas “Mágicas” de otro.
A poco que estés en este mundo habrás visto que han salido coaches como champiñones y más desde que hay programas y “Talent Shows” que se acuñan este término sin valorar la formación que cada Profesional certificado en Coaching tiene detrás. Desde ahí te rogamos encarecidamente que antes de confiar en algún profesional del Coaching consultes antes con las asociaciones que velan por la actividad, la ICF o ASESCO.
Generalmente, los Coaches avalados por estas asociaciones, necesitan tener estudios en Inteligencia Emocional e incluso aunque sean certificaciones independientes en PNL lo que les ayuda a tener grandes conocimientos sobre los distintos comportamientos humanos, de ahí su efectividad sobre todo a la hora de trabajar en procesos de bloqueo internos, tanto a nivel profesional como personal.
Hay mucha gente que por desconocimiento en estas situaciones acude al Psicólogo y eso está bien, muy bien pero a veces los procesos se alargan porque el psicólogo busca una patología donde no la hay, alargando de esta forma la solución. Por lo que mi recomendación es que en estos casos también te asegures que el psicólogo en cuestión tenga conocimientos de coaching (cada vez son más) o viceversa que el coach que busques no quiera solucionar lo que no debe y tal y como manda nuestro código deontológico te derive a esta especialidad en caso de necesitarlo.
¿Qué es exactamente una patología psicológica o cuándo acudir al Psicólogo?
Podemos definir que una patología psicológica son pensamientos, emociones, estados de ánimo, reacciones o conductas; desadaptativas, desproporcionadas, inadaptadas y persistentes en el tiempo, que producen sufrimiento, malestar, bloqueos o incapacidad a la persona que la manifiesta, pero también a las personas de su entorno.
Su característica principal es que no se pueden gestionar de forma consciente y voluntaria.
Las patologías psicológicas se pueden manifestar de forma clínica o sub clínica, y saber detectarlas y gestionarlas es esencial para todas aquellas personas cuya responsabilidad es el tratamiento o gestión de personas.
Después de leer este blog, deberías tener una mejor idea de cuándo recurrir a la mentoría, el coaching o la psicología en el mundo artístico. Si te sientes atascado en tu carrera o en tu vida personal, estos profesionales pueden ayudarte a encontrar el camino correcto.
